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Pon tu frutero a la última: este año 'hazte de temporada'

Cristina Herrera

Cristina Herrera

Agricultores y productores locales insisten en la importancia de «poner de moda» los beneficios para la salud, el paladar y el medio ambiente de la alimentación de temporada

Nacho es universitario y agricultor. «Y a mucha honra», comenta orgulloso. Es uno de esos jóvenes o «versos sueltos», como dice él, que han decidido seguir el camino contrario al de sus abuelos, y en vez de buscar la ciudad en busca de oportunidades como antaño, huyen de ella para refugiarse en el campo.

Tiene 38 años y es propietario de una finca de producción ecológica certificada localizada en La Vega del Jarama (Vega Fértil), en Madrid. «Agricultor de ciudad, que en Madrid también tenemos mucho campo», apunta.

«El campo no tiene horarios. Yo no sé qué es eso del teletrabajo«, cuenta, mientras atiende a un cliente que entra por la puerta de su finca, en donde en esta época del año ya crecen las últimas sandías y melones del verano y continúa la producción de tomates, patatas, cebollas, berenjena, calabacín y pepino; y ya se prepara el terreno para la calabaza de cara al otoño.

Su filosofía es llevar siempre sus productos de la tierra al plato: poner de moda el concepto de «estar de temporada» y evitar la «comida desfasada».

Por eso, en su finca sólo trabajan a demanda. Si tienen un pedido, ya sea de un particular, de una tienda o un restaurante, van directamente a recogerlo de la huerta y tardan pocos minutos en llevarlo a su destino; ahorrando así las emisiones que producen los largos traslados que supone consumir alimentos fuera de temporada procedentes de otros países y garantizando la frescura del producto.

«Nuestras verduras, hortalizas y verduras no pasan por cámaras de frío ni invernaderos. Garantizamos así su sabor y nutrientes», destaca Nacho.

El valor de la ‘temporada’

«Igual que los jóvenes no quieren llevar ropa que queda obsoleta, hay que poner de moda también las frutas y verduras de temporada. Se deben ‘llevar’ en la época del año que corresponda», afirma uno de los 90 productores que una vez al mes acerca a los urbanitas su recolecta en el Mercado de Productores de Madrid.

¿Y qué significa ‘estar de temporada’? Los alimentos de temporada son obtenido respetando su ciclo natural, es decir, crecen y maduran en un periodo concreto del año, dado que las condiciones ambientales les son propicias. Por esta razón, el tiempo que transcurre desde su producción hasta su consumo es corto, garantizando así el sabor, los nutrientes y aromas originales del producto.

Beneficios de los alimentos de temporada

FRESCURA Y SABOR TRADICIONAL

Han recorrido pocos kilómetros desde su recogida, por lo que mantienen todas sus propiedades, nutrientes y frescura. Lo notaremos sobre todo en el sabor y el aroma de estas frutas, verduras y hortalizas, que no ha sido deteriorado en el transporte ni en cámaras frigoríficas.

ECOLÓGICOS: SIN ADITIVOS

Debes fijarte siempre en el etiquetado para saber si un producto es ecológico, pero si te decantas por alimentos de temporada locales ya sabes que necesitarán menos fertilizantes y residuos químicos para forzarlos a crecer fuera de tiempo cuando las condiciones ambientales no son favorables.

MENOS EMISIONES A LA ATMÓSFERA

La mayoría de los productos de temporada suelen ser de cercanía. No son necesarios traerlos de otros países en donde sí crezcan en otras épocas del año. De esta manera, apostamos por la alimentación km 0 y reducimos así la huella de carbono que generamos con los traslados.

APOYO A ECONOMÍA LOCAL

Apoyando el producto de cercanía y de temporada también echamos una mano a los agricultores y productores locales y a muchas empresas familiares cuyo negocio se basa en la «alimentación de confianza».

«Lo de comer por puro placer está bien, pero el valor de la alimentación debe ir más allá teniendo en cuenta lo que supone para nuestra salud y el ecosistema», afirma Nuria Sánchez, una de las portavoces del Mercado de Productores de Madrid.

Igual que a nuestros abuelos no se les hubiera ocurrido comer melón con jamón en diciembre ni hacerse un zumo de uvas en pleno julio, el sector llama al «sentido común». También por nuestro bolsillo, ya que los agricultores de la zona pueden ofrecer productos frescos de temporada a buen precio, eliminando así el coste de las largas importaciones.

Consumir alimentos de temporada es, además, una de las recomendaciones emitidas por la FAO para promover una alimentación sostenible y equilibrada. Con la gran variedad de frutas, hortalizas y verduras que encontramos en los supermercados quizá a veces nos cueste diferenciar qué alimentos son o no de temporada. En este vídeo encontrarás algunos ejemplo:

VÍDEO: ¿QUÉ ALIMENTOS SON DE TEMPORADA EN ESPAÑA?

*Vídeo realizado por Jessica Rodríguez

La influencia del cambio climático en los productos de temporada

Las anomalías en la temperatura, con un progresivo calentamiento, y las condiciones meteorológicas cada vez más extremas provocadas por el cambio climático tienen al campo también en jaque. No sólo las olas de calor más intensas y sequías más prolongadas, sino también las fuertes trombas de agua y granizadas de forma imprevista que son capaces de arruinar cosechas enteras.

«Ocho de cada diez ciudades experimentarán cambios dramáticos en sus climas. Algunas verán fenómenos y climas nunca antes experimentados», comenta Mar Gómez, doctora en Físicas y meteoróloga de Eltiempo.es.

"Ocho de cada diez ciudades experimentarán cambios dramáticos en sus climas. Algunas verán fenómenos y climas nunca antes experimentados"

Mar Gómez, doctora en Físicas y meteoróloga de Eltiempo.es

El cambio climático está de alguna manera también cambiando las «temporadas» de nuestros alimentos y los agricultores ya dan buena cuenta de ello. «Las variaciones del clima están afectando en general a todos los cultivos, desde el punto de vista de su fisiología, influyendo en la floración, en la maduración de las cosechas y en la dinámica de plagas y enfermedades», destacan desde  la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos -UPA-.

Un claro ejemplo lo ven en el crecimiento de los frutales: «se viene observando adelantos o retrasos en los ciclos de desarrollo (floración, maduración de los frutos) lo que puede provoca variaciones en las fechas en que se inicie la recolección», apuntan.

Fecha de publicación: 2 de septiembre de 2020